Cómo evitar derrumbes en las zanjas | Constru-Guía al día
Cómo evitar derrumbes en las zanjas

Cómo evitar derrumbes en las zanjas

Evitar derrumbes en las zanjas

La mayoría de las muertes por derrumbes ocurren en zanjas de menos de 12 pies de profundidad y 6 pies de anchura.

Los derrumbes en las zanjas son el mayor riesgo en una obra de construcción y tienen más probabilidades de provocar la muerte que otros accidentes relacionados con excavaciones. Si bien la mayoría de los derrumbes en zanjas pueden prevenirse mediante la planificación, muchas constructoras no llevan a cabo todavía este paso fundamental para la prevención de accidentes.

Por qué fallan las zanjas

La Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) define una zanja como una excavación angosta que se hace debajo de la superficie del suelo y que es más profunda que ancha y de no más de 15 pies de ancho.

La razón más común para el derrumbe en una zanja es que la tierra se desliza, lo que es causado generalmente por la presión generada por el suelo que rodea la zanja. El deslizamiento también puede ser provocado por vibraciones excesivas en la zona, como las causadas por equipos y camiones pesados. Las cargas pesadas en la zona que rodea la zanja, como materiales pesados o grandes pilas de escombros, pueden ser demasiado pesadas para que el suelo las soporte, lo que da como resultado el derrumbe. Otros factores que pueden contribuir son que el suelo no sea lo suficientemente compacto y la proximidad a otra zanja. Si pueden verse grietas en suelo rocoso, entonces ya ha ocurrido el deslizamiento.

El agua también puede contribuir y las zanjas excavadas por debajo de las napas de agua en suelos arenosos y de arcilla blanda son altamente susceptibles a levantamientos cuando la filtración en la base de la zanja provoca que el suelo sea empujado hacia arriba. El levantamiento es una señal de advertencia de que puede estar desarrollándose un derrumbe. Puede que el agua en la base de una zanja también empiece a hacer burbujas. El suelo se eleva, creando una especie de arena movediza, lo cual representa otra advertencia de derrumbe.

Los cambios climáticos pueden modificar la presión ejercida sobre la zanja. El exceso de agua de lluvia o la nieve derretida pueden socavar la estabilidad de la pared de una zanja y producir un derrumbe.

Para evitar derrumbes en las zanjas, haga una inspección diaria de la obra al comenzar cada turno, después de una tormenta o cambio climático brusco, o después de cualquier circunstancia que aumente el riesgo.

Comprensión del suelo

Una comprensión general de las propiedades del suelo es el primer paso para evitar derrumbes en las zanjas.

La textura del suelo es crítica para su estabilidad. Las partículas de suelo cohesivo tienen menos probabilidades de desmoronarse. El suelo en una obra de construcción suele ser una mezcla de tipos de suelo:

  • Arcilla: suelo de gránulos finos. En general, se juntará agua de lluvia en la superficie y se evaporará antes de ser absorbida.
  • Arena: suelo granular. El suelo arenoso tiende a tener poros grandes, lo que permite la absorción más rápida del agua sobre la tierra.
  • Limo: suelo con propiedades de arena y de arcilla. El limo es el más sensible a la humedad y se desmorona al secarse.

Protección en la zanja

Puede usarse una variedad de métodos para evitar derrumbes en las zanjas y proteger a los trabajadores que trabajan en ellas.

El sistema con declive y escalones puede ser efectivo para prevenir derrumbes, pero no siempre es posible porque la zanja debe tener declives en ambos lados, y ensanchar la excavación puede dañar una estructura adyacente o exponer las utilidades. El ángulo requerido para hacer un declive en una zanja varía según el tipo de suelo. Si emplea este método, asegúrese de que los escombros estén a 2 pies o más del borde de la zanja y que se evite que caigan dentro de la excavación mediante dispositivos de retención. Para los escalones, el tipo de suelo determina el radio horizontal a vertical del lado con escalones. Como regla general, la altura vertical de base de la zanja no debería superar los 4 pies para el primer escalón y de 4 a 5 pies para los escalones subsiguientes.

El apuntalamiento protege a los trabajadores evitando el movimiento del suelo. Las láminas espaciadas o el apuntalamiento por lugares combina tablones verticales alrededor del borde de la zanja con tirantes horizontales que se extienden entre los tablones para soportar las láminas. Los tirantes de la zanja pueden ser de madera o de metal, aunque los tirantes de metal suelen usarse cuando el ancho de la zanja supera los 5 pies. Cuando el suelo es inestable, deberían usarse láminas bien juntas para soportar la pared entera de la zanja. Esto puede hacerse instalando láminas continuas que se extienden por toda la profundidad de la zanja.

El apuntalamiento hidráulico usa una columna prefabricada y/o un sistema de columnas de aluminio o acero. Muchas constructoras prefieren el apuntalamiento hidráulico en vez de maderos porque es liviano y eso permite que sea instalado por un solo trabajador, está calibrado para asegurar incluso la distribución de la presión a lo largo de la cara de la zanja y puede ajustarse fácilmente a diversas profundidades y anchos. Controle el apuntalamiento hidráulico al menos una vez por turno por si hay mangueras o cilindros con pérdidas, conexiones rotas o cualquier otra pieza dañada o defectuosa.

El apuntalamiento neumático funciona a grandes rasgos como el apuntalamiento hidráulico, pero usa presión de aire en lugar de fluido hidráulico para abrir los gatos hasta su posición. Los gatos se aseguran en su posición con pasadores. Otro método de apuntalamiento es el uso de gatos mecánicos, que se ajustan manualmente. Esto genera un riesgo porque el trabajador debe estar dentro de la zanja para ajustar la columna.

Más allá del tipo, el apuntalamiento debería instalarse desde arriba hacia abajo y quitarse desde abajo hacia arriba.

  • Las cajas para zanja están diseñadas específicamente para proteger a los trabajadores de los derrumbes. Luego de que la caja para zanja se coloca en posición, el espacio entre la caja y la cara de la zanja se rellena para prevenir el movimiento lateral de la caja.

Si ocurre un derrumbe

En caso de una emergencia, los trabajadores deben poder salir de la zanja rápidamente. Las regulaciones de OSHA exigen que las zanjas de más de 4 pies de profundidad tengan medios de salida adecuados, como una escalera o escalones dentro de los 25 pies. OSHA también exige que las constructoras reduzcan el riesgo de derrumbes limitando el número de trabajadores en la zanja en todo momento.

Los derrumbes suceden con poca o ninguna advertencia, dando como resultado lesiones o la muerte. La mayoría de las muertes por derrumbes ocurren en zanjas de menos de 12 pies de profundidad y 6 pies de anchura. Debido a que 2 yardas cúbicas de tierra pesan tanto como un vehículo utilitario, una víctima enterrada debajo de 2 pies de tierra tendrá 700-1,000 libras concentradas sobre el pecho y la espalda que le imposibilitarán la respiración. Es poco probable que una víctima sobreviva más de tres a cuatro minutos.

Si ocurre un derrumbe, llame inmediatamente al Servicio de Rescate de Emergencia de la zona. Nunca intente sacar jalando a una víctima enterrada parcialmente. En su lugar, cave con las manos para liberarla. No use equipos pesados.

Además de la protección contra derrumbes, OSHA exige a las constructoras que capaciten a sus trabajadores en los riesgos asociados con el trabajo en zanjas. OSHA ofrece una variedad de recursos en español sobre los peligros de trabajar en zanjas y los medios más efectivos de evitar evitar derrumbes en las zanjas. Visite www.osha.gov.

El “Manual de seguridad en zanjas y excavaciones” y el video “Seguridad en excavaciones” de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (NAHB, por sus siglas en inglés) están disponibles en español. Pídalos en www.BuilderBooks.com, su fuente de libros educativos para la industria de la construcción.

La planificación reduce la posibilidad de derrumbes en zanjas

  • Busque signos de suelo modificado previamente por otras obras de construcción.
  • Planifique la manera en que los trabajadores entrarán y saldrán de la zanja.
  • Controle las condiciones climáticas para el período de construcción.
  • Desarrolle un plan de respuesta de emergencia.
  • Busque filtraciones de agua en los lados de la zanja.
  • Tenga en cuenta la vibración producida por equipos o tráfico de vehículos cerca de la obra.
  • Examine la estabilidad de las estructuras adyacentes.
  • Examine el tamaño de las partículas del suelo excavado para determinar si se sostiene.
  • Busque capas de distintos tipos de suelo que puedan indicar inestabilidad.
  • Quite los restos superficiales sueltos cerca de la zanja que podrían ser peligrosos.
  • Busque grietas o fisuras en el área.







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