Conociendo los clavos de acero | Constru-Guía al día
Conozca los clavos de acero

Conozca los clavos de acero

Conozca los clavos de aceroLos clavos de acero se utilizan en innumerables aplicaciones, pero no todos los clavos son adecuados para todos los trabajos.

Es muy importante elegir el clavo adecuado para el trabajo en cuestión. Conozca cómo hacer para elegir el clavo correcto.

Todos los clavos constan de una cabeza, vástago y punta que varían para adecuarse al propósito correspondiente. Las cabezas de los clavos vienen en muchas formas. Pueden ser planas, para brindar una amplia superficie para impactar y una sólida capacidad de retención; texturizadas, para prevenir el deslizamiento, ideales para la construcción de entramados (framing); y cónicas, para utilizar cuando se avellana el clavo.

Los tipos de puntas también varían. Las puntas de diamante, que son puntas de uso general para madera, tienen bajo costo y tienen una buena capacidad de penetrado inicial. Las puntas de aguja son las puntas más afiladas.

Las puntas de diamante romas minimizan el astillado de la madera. Los vástagos pueden ser lisos, que son los más comunes; anillados, para brindar un fuerte agarre en las maderas de densidad blanda y media; o aflautados con una rosca vertical, para utilizar en bloques de hormigón y otros trabajos de albañilería, sólo por nombrar algunos.

Los clavos generalmente están hechos de acero, pero también los hay disponibles en aluminio, latón, níquel, bronce, cobre y acero inoxidable, y cada uno tiene un uso preferencial.

Por ejemplo, los clavos de aluminio resisten la oxidación y se utilizan frecuentemente en revestimientos exteriores o trabajos con mallas de aluminio y los clavos de acero inoxidable no corroen, ni marcan ni manchan la madera, por lo que se utilizan con el cedro y la secoya. Muchos clavos tienen acabados galvanizados, azulados o con cemento para ayudar a prevenir la oxidación o incrementar la capacidad de retención.

Para medir los clavos de acero

Una vez que haya elegido el tipo adecuado de clavos, necesitará decidir la medida correcta. Generalmente, un clavo debe tener al menos 2½ veces el espesor del material. Las medidas de los clavos datan de una época en Inglaterra cuando los clavos eran denominados de acuerdo al costo de 100 de un tamaño determinado.

Por ejemplo, si 100 clavos costaban 4 peniques, eran llamados clavos “de 4 peniques”. En la actualidad, la letra “d” significa “penique”. Un clavo 2d tiene una longitud de 1 pulgada; un clavo 3d mide 1¼ pulgadas. Para cada medida mayor agregue ¼ de pulgada de longitud hasta los clavos 10d, que tienen 2 pulgadas de longitud.

Existen excepciones: los clavos 12d miden 3¼ pulgadas de longitud, los clavos 16d miden 3½ pulgadas de longitud y los clavos 20d miden 4 pulgadas de longitud. A partir de ahí, cada 10d se agrega otra ½ pulgada, por lo tanto, un clavo 50d mide 5½ pulgadas de longitud. El clavo más común para proyectos de exteriores es el clavo común galvanizado 16d.

El clavo más común para techados es el galvanizado de 1¼ pulgadas. Para construcciones pesadas use un clavo 16d y para instalar láminas finas de madera contrachapada, utilice un clavo 8d.

Selección de clavos

Se debe colocar al menos dos tercios del clavo dentro de la base o material más grueso. Por ejemplo, un 1×3 clavado en una viga de 4×4 necesita un clavo 8 peniques u 8d. Un clavo 8d mide 2½ pulgadas de longitud, por lo tanto 1¾ pulgadas atravesarán el 1×3 y el interior de la viga.

EspesorTipo de clavo Tamaño
¾”contramarcos6d
acabados6d
⅝”acabados6d - 8d
½”acabados6d - 8d
⅜”acabados4d - 6d
¼”sin cabeza¾” - 1”
acabados3d